martes, 17 de enero de 2017

Un astronauta fue despedido en plena misión espacial por dudosas causas, en las que me arriesgo a creer que algo habrá hecho, hay que ser echado en un puesto de trabajo así, dejando esa investigación a medias. Luego de meses de tener ese proyecto en suspenso, apareció un nuevo candidato para continuarlo.

El universo estaba totalmente normal. La misión era un tanto diferente a todas y él era un astronauta que parecía un poco inexperto que, sin querer casi, estaba por lograr algo enorme.

Subió a la nave espacial, blanca, llena de luces y botones. Despegó y comenzó el viaje por el medio del espacio, mirando el vacío, otros planetas y otras estrellas, pero yendo a destino.

Llegó y comenzó a investigar ese planeta. Sus colegas le habían comentado que era tan fácil recorrer su suelos que cualquiera podía hacerlo, pero que tenían cosas mejores para meterse en pavadas; también le dijeron que ese planeta no tenía nada de interesante: que tenía una forma un tanto amorfa e incluso pensaron que era en vano desperdiciar tanto presupuesto, energía y tiempo en eso.

El planeta no esperaba esa visita. Cuando vio que alguien se acercaba comenzó a creer que estaba soñando o que alucinaba.

Caminando por aquel planeta encontró las huellas casi borradas del astronauta anterior. También había unas pequeñas colinas las cuales escaló, cráteres y grietas que observó y encontró agua, si, agua. Se animó a probarla, y hasta le resultó muy sabrosa. No entendía qué tenía de feo ese lugar tan criticado y él dijo como si el planeta pudiese escucharlo: "sos linda".

Besó ese suelo, prometió volver de nuevo, subió a su nave espacial y se fue.
Al regresar no le contaría a nadie los resultados de la expedición, solo diría para sus adentros "después volveré a ir".


jueves, 22 de diciembre de 2016

2016

Si algo hice mal en 2016 fue querer planificar muy minuiciosamente qué iba a hacer este año.

Pero demasiado. No era una planeación así nomás de "quiero trabajar, terminar el secundario y bajar 10kg". Era algo obsesivo a tal punto que había sacado cuentas del tiempo que tenía para estudiar, cuánto iba a gastar en sube y como viajar a algún lado si me faltaba el transporte público que me llevaba ahí.

Pero no fue todo como lo planee, es más, fue absolutamente todo lo contrario.

Más o menos era: contaba con que me iban a llamar del lugar donde había ido a dos entrevistas y les había encantado mi forma de ser y hablar, donde dijeron "en marzo te llamamos y empezas" por un sueldo bastante bueno ($3200 por 4 horas de lunes a viernes con posibilidad de horas extra y premios). De ahí había días que me iba a tomar el tren (que con $300 en la SUBE me iba a rendir para viajar todos los días y salir fines de semana) hasta Lemos e ir a la UNGS y otros que iría al colegio. En la UNGS iba a meter 5 materias en el año, iba a rendir una libre y otra en verano. En la escuela iba a terminar mejor promedio como fue siempre ya que 6to solo había sido un mal año emocional y escolar. Con mi novio ibamos a estar mucho mejor ya que estaba todo bien, que nos ibamos a ir de vacaciones. Iba a estudiar en mis tiempos libres y quería empezar a ir al gimnasio. Iba a empezar el tratamiento psicológico cerca de casa y me propuse muchas cosas por ese lado.

No contaba con que al final no me iban a llamar (y todos me iban a tratar de consolar diciendo que era una mala empresa que tardaba en pagar y no era para mi, que iba a tener algo mejor) y aún peor: QUE NO IBA A TRABAJAR EN TODO EL AÑO porque no iba a conseguir nada por medio tiempo que no sea un callcenter. Que la SUBE iba a aumentar todas las tarifas al doble y que el boleto de colectivo me iba a salir $6 el mínimo, aparte de que nunca le cargué más de $50 a mi tarjeta. Que iba a dejar la UNGS para pasarme a la UTN, por lo que más lejos y más difícil, y que no me iban a tomar por correlativo el ingreso de la UNGS porque el nivel es más bajo y "lo que viste ahí lo vas a ver acá en un mes". Que en la UTN me iba a ir mal. Que en la escuela iba a tener otro mal año educativo, que no iba a llegar ni a escolta a fin de año. Que iba a viajar a Mar del Plata con amigos, un profesor y pasarla relativamente bien, pero que me surgió ir a Córdoba y me iba a enfermar de los riñones. Que iba a terminar soltera y, obviamente, no me iba a ir de vacaciones. Que en mis tiempos libres iba a estar aplastada con el teléfono en la cama. Que iba a dejar el gimnasio al mes. Que no iba a tener grandes avances psicológicos y que iba a terminar siendo derivada a psiquiatría. Y no contaba con darme cuenta que soy la misma persona de siempre.

Tengo muchas metas y proyectos para 2017. Pero decidí dejarlas de lado...

Mi meta para 2017 es: NO TENER METAS Y NO PLANIFICAR NADA. Las cosas las dirá el tiempo.

viernes, 25 de noviembre de 2016

Detalle:


Vamos a resumir en pocas palabras que mi relación con Cr terminó luego de dos (tres) hermosos años. Hace un mes y medio (ponele). Y no, tengo la cabeza en unos cuantos lugares así que no hice entrada ni tiré estados.

Si ven que tuiteo/tiro estados/subo fotos que parecen que tuviese algún tipo de relación con alguien piensen lo que quieran menos que estoy de novia. Es lo que menos me está pasando.

Nadie le falló a nadie, terminamos bien y no sé que más decir al respecto.

Y bueno, eso.

lunes, 20 de junio de 2016

¿Qué pasaría si... me muero?

Un amigo cambió su foto de perfil en Facebook. Le puse "Me gusta" y le comenté algo, algo simple, creo que algo de "qué facha" o algo así, como jodo con todos. En todo ese proceso, me puse a ver fotos viejas suyas, hasta que llegué a una de una cinta negra con la foto de una chica de 15-17 años.

La curiosidad me ganó y me puse a mirar quién era. Me encontré viendo fácil 50 publicaciones en su perfil de Facebook donde todos escribían condolencias y esas cosas que todos ponen en esas situaciones tan dolorosas.

Eso me llevó a pensar en la pregunta que puse de título: ¿Qué pasaría si me muero?

¿La gente me publicará cosas en mis perfiles? ¿Serán muchos o pocos? ¿Quiénes? ¿Habrá falsos que se hagan los amigos de toda la vida y pondrán algo referido a mi? ¿Cuántos cambiarán la foto de perfil a una foto mía? ¿Cómo se lo tomará la gente que no me ve hace mucho tiempo o jamás me vio y se enteraba todo vía publicaciones?

¿Cómo reaccionaría mi familia? ¿Mis amigos? ¿Mis compañeros? ¿Mis profesores? ¿La gente del barrio? ¿Mi novio? ¿La gente que no veo hace años? ¿Y los que nunca conocí en persona? ¿Irán muchos a verme en el velorio? ¿Quiénes? ¿Qué dirían los que no me conocen y se enteran porque decretan duelo en el colegio?

¿Cómo seguirían sus vidas después? ¿Lo superarán fácil? ¿Dirán "se murió, se murió" o sufrirán? ¿Mucho o poco? ¿Se sentirán culpables? ¿Los que me odian serán felices?

sábado, 21 de mayo de 2016

Volviendo a escribir porque

Necesito contarle al mundo lo que me pasa, lo que siento. Siempre me hizo sentir acogida que alguien en algún lugar del mundo leyera lo que digo por acá.

Nunca escribo, ya sé. Desde que me puse de novia dejaron de existir las entradas de Cr, obvio que es porque Cr es mi novio y ya no necesito llorar desamor al pedo. Además, me escucha (me desahogo) y me aconseja, por lo que las funciones vitales del blog pasaron a segundo plano.

Me resulta muy interesante que (vaya uno a saber el motivo) haya perdido la memoria, pero por suerte el no borrar absolutamente todo me refresca todo. Aparte de que siempre alguien me tira una soguita (a veces prendida fuego o con pinches) y termino recordando.

Que no demuestre tanta depresión y malestar con mi vida no significa que no lo esté sintiendo, igual me siento bastante mejor y estoy en el (¿correcto?) tratamiento. Siempre supe disimularlo, pero lo de 2015 fue una crisis muy fuerte que no supe manejar entre rejunte del pasado y cosas del presente.

Estoy otra vez. Mis ganas sufren del "efecto memoria" (las baterías de no me acuerdo que compuestos sufrían un "efecto memoria" donde si no las cargabas cuando estaban completamente vacías se reducía el nivel de carga total y, por lo tanto. Por eso todas las baterías son de Li-Ion, porque en esas no pasa o pasa mucho menos, fijense en sus celulares si no me creen) donde están totalmente cargadas pero no carga a un 100% sino que, más o menos, yo lo siento a un 75%. Pero lo intento día a día, se los juro.

Perdí la habilidad de escribir, antes podía hacerte terribles producciones literarias (????) y ahora apenas te puedo contar por escrito lo que siento. Perdonenme, pero es así.

Acá volví, tratando de encontrarme otra vez. Tratando de adaptarme a un mundo nuevo. Hello bitches *menea como CL*

(Pd: recién me di cuenta que en el apartado de "Leer esto primero" dice que tengo 16 pero tengo 18... y hace varios meses)

jueves, 4 de febrero de 2016

Algo.

Sentí algo muy lindo que hace mucho no sentía.

Y en un lugar que conozco más que bien, ya hace dos años.

Para el resto de la gente esto sería una situación normal, pero no para nosotros que nunca podemos compartir este tipo de acciones.

Usando esa ropa de ese club del cual no soy simpatizante, pero que me encanta usar porque amo tu cara de felicidad cuando me la ves puesta.

Y, sobre todas las cosas, lleno de amor.

Cuando sentí esto entendí que no necesito más que estas pequeñas cosas para ser feliz.
Cuando sentí esto fue un suspiro de aire fresco que necesitaba después de andar por tanto calor.

El tiempo casi ni corría, y yo sentía un cambio tan extraño en mi cuerpo.

Bajo cosas tan simples como una canción de fondo, estar enredada en tus brazos, con aire acondicionado y simplemente estar juntos sentí esto.

¿Qué sentí?

Una sonrisa sincera. De esas en las que se curvan los labios de una manera inmanejable e involuntaria y la sonrisa deja de ser algo único de la boca para pasar al cuerpo: un cuerpo que sonríe.
Me sentía relajada, ni me acordaba de esos problemas que me atormentan día a día, me sentí... Feliz.

https://youtu.be/G1qRSDfokdY

Gracias Juan Cruz por esto. Te amo mucho.

domingo, 31 de enero de 2016

Volvería al pasado...

A avisarme acerca de toda esa gente que me falló en este tiempo.
A decirme que así rellenita como estaba tenía un cuerpo excelente y no necesitaba adelgazar más.
A darme las herramientas para defenderme cuando alguien quiera hacerme daño.
A gritarme mucho por todo lo malo que hice/dije.
A aconsejarme que no la cague que todavía no supero ese error.
A alentarme porque si podía lograrlo y hoy estaría cumpliendo ese sueño.
A reprimirme cada vez que me pasaba de rosca.
A advertirme de las cosas que me iban a pasar.
A obligarme a ser más responsable y dar lo mejor de mi.
A soñar con más cosas.
A pegarme unos cuantos sacudones cuando vea que la estoy por arruinar.
A valorar las cosas buenas que había (no muchas pero si existentes).
A escuchar a la gente que me quería ayudar.
A enseñarme las cosas que no sabía.

A matarme antes de llegar a esto.