viernes, 25 de noviembre de 2016

Detalle:


Vamos a resumir en pocas palabras que mi relación con Cr terminó luego de dos (tres) hermosos años. Hace un mes y medio (ponele). Y no, tengo la cabeza en unos cuantos lugares así que no hice entrada ni tiré estados.

Si ven que tuiteo/tiro estados/subo fotos que parecen que tuviese algún tipo de relación con alguien piensen lo que quieran menos que estoy de novia. Es lo que menos me está pasando.

Nadie le falló a nadie, terminamos bien y no sé que más decir al respecto.

Y bueno, eso.

lunes, 20 de junio de 2016

¿Qué pasaría si... me muero?

Un amigo cambió su foto de perfil en Facebook. Le puse "Me gusta" y le comenté algo, algo simple, creo que algo de "qué facha" o algo así, como jodo con todos. En todo ese proceso, me puse a ver fotos viejas suyas, hasta que llegué a una de una cinta negra con la foto de una chica de 15-17 años.

La curiosidad me ganó y me puse a mirar quién era. Me encontré viendo fácil 50 publicaciones en su perfil de Facebook donde todos escribían condolencias y esas cosas que todos ponen en esas situaciones tan dolorosas.

Eso me llevó a pensar en la pregunta que puse de título: ¿Qué pasaría si me muero?

¿La gente me publicará cosas en mis perfiles? ¿Serán muchos o pocos? ¿Quiénes? ¿Habrá falsos que se hagan los amigos de toda la vida y pondrán algo referido a mi? ¿Cuántos cambiarán la foto de perfil a una foto mía? ¿Cómo se lo tomará la gente que no me ve hace mucho tiempo o jamás me vio y se enteraba todo vía publicaciones?

¿Cómo reaccionaría mi familia? ¿Mis amigos? ¿Mis compañeros? ¿Mis profesores? ¿La gente del barrio? ¿Mi novio? ¿La gente que no veo hace años? ¿Y los que nunca conocí en persona? ¿Irán muchos a verme en el velorio? ¿Quiénes? ¿Qué dirían los que no me conocen y se enteran porque decretan duelo en el colegio?

¿Cómo seguirían sus vidas después? ¿Lo superarán fácil? ¿Dirán "se murió, se murió" o sufrirán? ¿Mucho o poco? ¿Se sentirán culpables? ¿Los que me odian serán felices?

sábado, 21 de mayo de 2016

Volviendo a escribir porque

Necesito contarle al mundo lo que me pasa, lo que siento. Siempre me hizo sentir acogida que alguien en algún lugar del mundo leyera lo que digo por acá.

Nunca escribo, ya sé. Desde que me puse de novia dejaron de existir las entradas de Cr, obvio que es porque Cr es mi novio y ya no necesito llorar desamor al pedo. Además, me escucha (me desahogo) y me aconseja, por lo que las funciones vitales del blog pasaron a segundo plano.

Me resulta muy interesante que (vaya uno a saber el motivo) haya perdido la memoria, pero por suerte el no borrar absolutamente todo me refresca todo. Aparte de que siempre alguien me tira una soguita (a veces prendida fuego o con pinches) y termino recordando.

Que no demuestre tanta depresión y malestar con mi vida no significa que no lo esté sintiendo, igual me siento bastante mejor y estoy en el (¿correcto?) tratamiento. Siempre supe disimularlo, pero lo de 2015 fue una crisis muy fuerte que no supe manejar entre rejunte del pasado y cosas del presente.

Estoy otra vez. Mis ganas sufren del "efecto memoria" (las baterías de no me acuerdo que compuestos sufrían un "efecto memoria" donde si no las cargabas cuando estaban completamente vacías se reducía el nivel de carga total y, por lo tanto. Por eso todas las baterías son de Li-Ion, porque en esas no pasa o pasa mucho menos, fijense en sus celulares si no me creen) donde están totalmente cargadas pero no carga a un 100% sino que, más o menos, yo lo siento a un 75%. Pero lo intento día a día, se los juro.

Perdí la habilidad de escribir, antes podía hacerte terribles producciones literarias (????) y ahora apenas te puedo contar por escrito lo que siento. Perdonenme, pero es así.

Acá volví, tratando de encontrarme otra vez. Tratando de adaptarme a un mundo nuevo. Hello bitches *menea como CL*

(Pd: recién me di cuenta que en el apartado de "Leer esto primero" dice que tengo 16 pero tengo 18... y hace varios meses)

jueves, 4 de febrero de 2016

Algo.

Sentí algo muy lindo que hace mucho no sentía.

Y en un lugar que conozco más que bien, ya hace dos años.

Para el resto de la gente esto sería una situación normal, pero no para nosotros que nunca podemos compartir este tipo de acciones.

Usando esa ropa de ese club del cual no soy simpatizante, pero que me encanta usar porque amo tu cara de felicidad cuando me la ves puesta.

Y, sobre todas las cosas, lleno de amor.

Cuando sentí esto entendí que no necesito más que estas pequeñas cosas para ser feliz.
Cuando sentí esto fue un suspiro de aire fresco que necesitaba después de andar por tanto calor.

El tiempo casi ni corría, y yo sentía un cambio tan extraño en mi cuerpo.

Bajo cosas tan simples como una canción de fondo, estar enredada en tus brazos, con aire acondicionado y simplemente estar juntos sentí esto.

¿Qué sentí?

Una sonrisa sincera. De esas en las que se curvan los labios de una manera inmanejable e involuntaria y la sonrisa deja de ser algo único de la boca para pasar al cuerpo: un cuerpo que sonríe.
Me sentía relajada, ni me acordaba de esos problemas que me atormentan día a día, me sentí... Feliz.

https://youtu.be/G1qRSDfokdY

Gracias Juan Cruz por esto. Te amo mucho.

domingo, 31 de enero de 2016

Volvería al pasado...

A avisarme acerca de toda esa gente que me falló en este tiempo.
A decirme que así rellenita como estaba tenía un cuerpo excelente y no necesitaba adelgazar más.
A darme las herramientas para defenderme cuando alguien quiera hacerme daño.
A gritarme mucho por todo lo malo que hice/dije.
A aconsejarme que no la cague que todavía no supero ese error.
A alentarme porque si podía lograrlo y hoy estaría cumpliendo ese sueño.
A reprimirme cada vez que me pasaba de rosca.
A advertirme de las cosas que me iban a pasar.
A obligarme a ser más responsable y dar lo mejor de mi.
A soñar con más cosas.
A pegarme unos cuantos sacudones cuando vea que la estoy por arruinar.
A valorar las cosas buenas que había (no muchas pero si existentes).
A escuchar a la gente que me quería ayudar.
A enseñarme las cosas que no sabía.

A matarme antes de llegar a esto.

sábado, 19 de septiembre de 2015

Rutina diaria.

Me despierto.
Pienso en que es una cagada no haberme muerto mientras dormía.
Le digo "Buen día" a mi novio por mensaje.
Reviso Facebook, Twitter e Instagram.
Me levanto.
Paso por el espejo.
Me miro.
Me da asco.
Sigo caminando.
Entro al baño.
Hago lo que tenga que hacer.
Me miro la cara.
Me da asco.
Me la lavo.
Me peino.
Me lavo los dientes.
Pongo sonrisa falsa.
Voy a la cocina.
Le digo "Buen día" a quien este, si no hay nadie, me quedo callada.
Desayuno algo con la esperanza de engordar.
Lavo mi taza.
Pongo música.
Limpio mi pieza.
Limpio la pieza de mis viejos.
Limpio el comedor.
Acomodo la cocina.
Voy a mi pieza.
Busco ropa.
Me bajoneo porque todo me queda grande.
Me bajoneo por no tener corpiños que me queden bien.
Voy al baño.
Me desvisto.
Me entro a duchar.
Sufro al ver mi cuerpo.
Salgo.
Me seco.
Me cambio.
Voy a mi pieza.
Paso por el espejo.
Me bajoneo porque antes X prenda me quedaba mejor.
Como lo que haya o me preparo algo.
Agarro mis cosas.
Salgo de mi casa.
Tomo el colectivo.
Pienso en las veces que cagué todo.
Pienso en lo mal que estoy.
Bajo.
Tomo el otro colectivo.
Bajo.
Pongo sonrisa falsa otra vez.
Entro al colegio.
Estudio. Copio. Escucho. Copio.
Lo veo.
Sonrío.
Nos despedimos.
Copio. Escucho.
Lo vuelvo a ver.
Sonrío.
Nos despedimos.
Copio. Escucho.
Sigo disimulando bienestar.
Sigo copiando y escuchando.
Salgo de la escuela a las 22.
Voy en el auto disimulando.
Cuento mi día.
Llego a mi casa.
Como lo más que puedo
(Que nunca es suficiente).
Escucho gritos.
Lavo platos.
Me acuesto.
Pienso en morir mientras duermo.
Me duermo.

Todos los días.